cuando los enunciados* son verdaderos o falsos, se dirá que las proposiciones* estarán bien o mal articuladas;
las connotaciones de la palabra (en anatomía, en derecho, en retórica, en lingüística, en ortofonía) cubren bien la gama de sentido que se intenta recoger y que no se insista más sobre la distinción entre el mundo y lo que nosotros decimos, sino sobre las maneras con las que el discurso se hace cargo del mundo (ver también logos*)